780 segundos que desafiaron al imperio: Bad Bunny y la dignidad de América en el Súper Bowl LX
Por Valentín Ciriaco Vargas Opinión En 780 segundos, Benito Antonio Martínez Ocasio condensó siglos de historia. Cada símbolo era una palabra. Cada baile, una declaración. Fue una hazaña técnica —producción de clase mundial con más de 200 bailarines, efectos visuales espectaculares—, pero siempre al servicio del mensaje político. Construyó metáforas de orden natural, de predestinación histórica, del viaje a través del cual cada hombre puede hallarse a sí mismo. El impacto fue inmediato y global. En México, el bar donde se veía el partido estalló en aplausos cuando Benito nombró al país. Una maestra mexicana de 51 años, Laura Gilda Mejía , declaró: «Con todo lo que está pasando políticamente ...